Por qué los novios sois los que menos disfrutáis de la boda (y cómo arreglarlo)

Seamos claros: el día de tu boda es una locura.

Te pasas el día saludando, haciéndote fotos, preocupándote de todos y corriendo de un lado a otro. Cuando te quieres dar cuenta, se ha acabado la fiesta y tienes la sensación de que no has parado ni cinco minutos a disfrutarla.

Yo no quiero ser otro proveedor que os roba tiempo. Yo quiero regalaros un paréntesis.

El «Momento VIP»: 10 minutos sagrados

En todas las bodas que hago, reservo algo que no es negociable: el pase privado para los novios.

Puede ser durante los cafés en la mesa presidencial o en un rincón tranquilo antes de abrir el baile. Os robo 10 minutos. Solo vosotros dos y yo. Sin interrupciones, sin que nadie os pida una foto, sin agobios.

Es vuestro momento para respirar, miraros a la cara y flipar juntos.

No es un truco, es un recuerdo físico

Para este momento no hago los juegos que hago con el resto de invitados. Hago algo diseñado exclusivamente para vosotros.

Aquí aplico la regla del «Objeto Imposible».

  • No se trata de adivinar una carta y ya está, sino que os lleváis un objeto mágico, como recuerdo del momento para siempre.

La prueba del delito

La mayoría de los recuerdos de la boda son fotos o vídeos. Yo quiero que tengáis algo que podáis tocar.

Tengo parejas que, años después, todavía tienen enmarcada el objeto que les regalé en ese momento privado.

Cada vez que lo miran, no se acuerdan del truco. Se acuerdan de ese ratito de paz y risas que tuvieron en medio del caos de la boda.

¿Queréis vuestro momento?

Vuestra boda es vuestra. Merecéis disfrutarla más que nadie.

Si queréis aseguraros ese paréntesis de 10 minutos para vosotros (y de paso, dejar a vuestros invitados alucinados el resto del tiempo), hablemos.